miércoles, Jun 10 2026

El voluntariado en San Juan de Dios, una experiencia formativa para estudiantes de Medicina de la Universidad Loyola

El Hospital San Juan de Dios de Sevilla ha participado en las jornadas de Aprendizaje y Servicio impulsadas por la Universidad Loyola, una iniciativa que acerca a los estudiantes a realidades sociales y asistenciales desde el inicio de su formación universitaria.

La Universidad Loyola ha acogido en su campus de Sevilla la jornada “¿Se aprende sirviendo? ¿Se aprende para servir? Una educación superior para la transformación moral y social”, un encuentro que ha reunido a estudiantes, profesorado y entidades colaboradoras para reflexionar sobre el papel del aprendizaje-servicio en la formación universitaria y su capacidad para impulsar el compromiso social y el desarrollo moral de los futuros profesionales.

La actividad ha servido como cierre del proyecto de innovación “Aprendizaje-servicio y desarrollo moral en universitarios: institucionalización de una propuesta de intervención en la educación superior”. A través de cuatro mesas redondas, los participantes compartieron experiencias y buenas prácticas vinculadas a esta metodología, analizando su contribución tanto al desarrollo académico como a la formación ética y social del alumnado.

En representación de San Juan de Dios participaron el hermano Chema Montserrat, coordinador de Solidaridad, y José María Galán, director de Ética y Bioética de la Provincia España y profesor en la universidad, quienes compartieron la experiencia desarrollada junto a estudiantes del Grado en Medicina de la Universidad Loyola en distintos centros de la Orden Hospitalaria en Sevilla.

A través del equipo de voluntariado de San Juan de Dios Sevilla, los estudiantes se incorporaron como voluntarios a diferentes dispositivos de la Orden Hospitalaria en la ciudad, participando en tareas de acompañamiento a personas hospitalizadas en San Juan de Dios de Nervión, personas mayores de la Residencia San Juan de Dios de Sevilla y personas en situación de vulnerabilidad atendidas en los centros sociales de la calle Misericordia.

La experiencia no persigue el aprendizaje clínico ni técnico. Su objetivo es más profundo: acercar a los futuros profesionales sanitarios a la realidad de las personas a las que un día atenderán, ayudándoles a descubrir que el cuidado comienza mucho antes de un diagnóstico y que la medicina encuentra una parte esencial de su sentido en la escucha, la cercanía y el acompañamiento. Una presencia que contribuye a combatir la soledad, favorece relaciones más humanas y complementa la labor que realizan diariamente los profesionales y equipos asistenciales.

“Los estudiantes de primero se ahogan en libros y clases teóricas desconectados de la realidad médica. Aprendizaje y Servicio es un puente perfecto. No vienen a San Juan de Dios a recetar ni a diagnosticar, sino que vienen a servir y a aprender la esencia de la medicina: el cuidado y la empatía”, explica el hermano Chema Montserrat.

Para el alumnado, la experiencia supone un aprendizaje difícil de encontrar en las aulas. Les permite desarrollar habilidades de comunicación, aprender a relacionarse con las personas desde la escucha y comprender que detrás de cada proceso asistencial existe una historia de vida única. Además, esta experiencia actúa como una vacuna contra la deshumanización, ayudándoles a conservar viva la vocación de servicio que les llevó a elegir la profesión sanitaria.

En este sentido, el hermano Chema Montserrat destaca que “un buen médico no se improvisa en el hospital en cuarto año; se cultiva desde el primer día. Aprendizaje y Servicio no busca enseñar medicina técnica, busca asegurar que el futuro médico nunca olvide que detrás de cada historial clínico hay un ser humano”.

Durante la jornada, José María Galán reflexionó sobre la importancia de una atención centrada en la dignidad de la persona y el compromiso con los más vulnerables, subrayando el valor de iniciativas que permiten a los estudiantes entrar en contacto con realidades de fragilidad, dependencia y exclusión social desde una actitud de servicio.

La experiencia desarrollada por San Juan de Dios muestra cómo el aprendizaje-servicio puede convertirse en una herramienta de transformación tanto para quienes reciben el acompañamiento como para quienes lo ofrecen. A través del voluntariado, los estudiantes descubren que la atención a la persona no comienza con la técnica, sino con la capacidad de reconocer al otro, escucharle y acompañarle.

Actualidad

Nuestros Valores

Hospitalidad

Espiritualidad

Respeto

Calidad

Responsabilidad

Hospitalidad

Calidad

Espiritualidad

Respeto

Responsabilidad

Suscríbete a nuestras noticias

Mantente informado de todas nuestras novedades y avances de nuestro centro. Queremos estar siempre cerca de ti.